Naruto: Sasuke vs Itachi
Es innegable que este combate entre Sasuke e Itachi era uno de los más esperados desde que Itachi hizo sus primeras apariciones en la primera parte de la historia de Naruto. Y después del combate entre Jiraiya y Pein, que acabó haciéndose algo aburrido y cansino, qué mejor momento que este para semejante pelea épica.
Después de unas cuantas amenazas recíprocas y unos cuantos genjutsus que engañan fácilmente al lector, finalmente Itachi revela su objetivo, el porqué dejó vivir a Sasuke: sus ojos. Según cuenta el hermano mayor, a medida que se va usando el Mangekyou Sharingan más y más, su poseedor va cayendo en la oscuridad, hasta el punto de poder quedarse ciego. Para evitarlo, una solución es robarle los ojos a otro que haya desarrollado el MS y usarlos, alternándolos con los propios para no perder nunca la luz en sus ojos. Eso es lo que hizo Madara con su hermano, y eso es lo que pretiende hacer Itachi con Sasuke.

Y es entonces cuando comienza la violenta pelea para conseguir los ojos del rival y evitar que te arranquen los tuyos. Viendo que con los jutsus a los que nos tienen acostumbrados no llegan a ningún sitio, comienza entonces una demostración de un repertorio de los mejores jutsus que han aparecido en las páginas de Naruto. En primer lugar Itachi usa el Tsukuyomi (Dios de la Luna), la primera de las tres técnicas más poderosas del Mangekyou Sharingan. Viendo que no surge ningún efecto, y que Sasuke puede contrarrestarlo, es ahora cuando ambos se ponen realmente serios. Itachi prepara su segunda mejor técnica: el Amaterasu, llamas negras que lo consumen todo, hasta el mismísimo fuego.

Aún así, Sasuke sigue con su gran plan. El Amaterasu (Dios del Sol) no es más que uno de los elementos que ayudarán a Sasuke a preparar una de las técnicas más espectaculares que hemos visto hasta el momento, un Chidori que va mucho más allá de lo que se podría imaginar, ya que usa como fuente de energía los relámpagos que se forman en el cielo, la preparación de los cuales era parte de su plan.

Para defenderse, Itachi debe entonces mostrarnos su más poderosa técnica: El Susano’o (Dios del Mar y la Tormenta). Físicamente no es muy espectacular, es sólo un muñeco gigantesco creado alrededor de Itachi, pero cuenta con dos armas legendarias en su favor: la Espada de Totsuka y el Espejo de Yata, que combinadas, convierten a su poseedor en alguien casi invencible. La espada tiene especial importancia cuando es usada para deshacerse de Orochimaru, quien reaparece desde dentro del cuerpo de Sasuke, quien ya no tiene suficiente fuerza para retenerle. Esta espada, además, fue buscada por Orochimaru durante muchos años.

Gracias al Espejo de Yata, ningún ataque puede hacerle daño a Itachi. Sasuke, sin fuerzas y sin nada más en su repertorio con que hacerle frente, queda a merced de Itachi. Y es entonces cuando éste le acorrala y acerla los ojos a su cara, aparentemente para arrancarle los ojos, pero…

Después de darle un golpecito en la frente (como ya se ha visto en varios flashbacks), Itachi cae inconsciente al suelo. Y, si tenemos que creernos las palabras de Zetsu (quien ha estado observando y comentando toda la batalla), Itachi ha muerto. Sasuke, también sin fuerzas, cae al suelo, quedando ambos tumbados en el suelo, de lado, en un momento simbólico.
…y fin. Y quedan en el aire ahora más preguntas: ¿No le arrancó los ojos porque no pudo o porque no quiso? ¿Itachi no quería realmente arrancarle los ojos, sino ayudarle de alguna forma, convertirlo en alguien más fuerte? Muchas teorías han salido ahora de esto y tendremos que esperar unos cuantos (muchos) capítulos, para tener alguna respuesta. Personalmente me gustaría creer que Itachi finalmente no le arrancó los ojos por voluntad propia, quedando así como un personaje que finalmente resulta estar de parte de los “buenos”, y siendo éste un final “feliz” de la trágica relación entre estos dos hermanos Uchiha.
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